INTERNACIONALIZACIÓN Y PUJANZA DEL PORCINO

 

Ignacio MUCIENTES
Decano del COIACLC

 

El subsector del porcino lleva años experimentando un destacado crecimiento que presenta un volumen de facturación superior a los 15.000 millones de euros, lo que nos convierte en los segundos exportadores europeos y los terceros a nivel mundial. La pujanza del mismo está relacionada con la mejora genética, la sanidad de las explotaciones y la automatización de los procesos, entre otras cuestiones.

La buena salud del negocio permite fijar población en el medio rural, un objetivo de interés preferente para regiones como Castilla y León.
Durante los últimos años los retos se han centrado en el bienestar animal, con la aplicación de la nueva normativa europea y en el modelo de producción y el cuidado del medio ambiente.

El negocio, no obstante, se enfrenta a las falsas noticias que circulan por las redes sociales sobre los perjuicios que causan los productos derivados del cerdo en la salud humana. El tratamiento de los purines y la concentración de amoniaco y nitratos que podrían provocar daños medioambientales, son también aspectos a mejorar.

El esplendor del porcino en España está motivado por las exportaciones a China, que se ha convertido en el principal país receptor de nuestra carne, que en 2016 supuso el 45% de las exportaciones. También Francia e Italia son dos grandes importadores de este producto nacional.

Los especialistas aseguran que a corto plazo el crecimiento está asegurado; el problema vendrá más adelante cuando nuestros principales clientes extranjeros empiecen a comprar los mismos productos en otros mercados más baratos. Por ello, habrá que prestar atención a los movimientos que se produzcan en los foros internacionales y tener preparada la respuesta que garantice la continuidad del boom.

BIBLIOGRAFÍA

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